EL MEJOR REGALO

 

Mi madre nació un 27 de abril.

Así que por esas casualidades de la vida, se puso de parto el día de su cumpleaños.

 

Siempre dice que yo fui su mejor regalo aunque me retrasé. Yo naci a las 2 de la mañana del día 28. Después de horas de sufrimiento y contracciones, se ve que no tenía demasiada prisa por llegar a este mundo.

El parto fue extraño. Dicen que salí envuelta en fluidos amniótico, como si llevara un manto transparente.

El médico me sacó de esa humedad y yo le miré con ojos muy abiertos.

Pero no lloraba y parecía que no respiraba. Así que me agarró por los tobillos, boca abajo y me dió un cachete en las nalgas.

Seguía sin llorar y los allí presentes casi me daban por muerta.

Así que el buen doctor probó otra opción. Sumergirme en la pileta de agua fría.

Ahí lloré lo que no está en los escritos.

Quizás por eso odio el agua fría.

 

Esa es mi kriptonita.